miércoles, 20 de enero de 2016

Panorámica 111: La Val Ancha desde Oturia.

El Pico Oturia (1.921 m.), es una característica cima bien visible desde Sabiñánigo, Jaca y todos los pueblos de la Val Ancha.
De fácil ascensión, podemos elegir diversas rutas para llegar a su cima: desde Yebra de Basa, Satué, San Román, Oliván etc.. Desde Oliván, por el Norte, la ruta es larga y algo más compleja que desde los pueblos del Sur.
La cima también ofrece unas buenas perspectivas de las Sierras de la Partacua, Tendeñera y además son interesantes las del Macizo de Monte Perdido, sin olvidar la curiosa visión de la Val Ancha y de Sabiñánigo, casi a los pies de esta montaña.
La panorámica se sacó el pasado 13 de Enero ascendiendo desde Oliván.

sábado, 16 de enero de 2016

Cruz de Oroel (1.770 m.) y Punta Bacials (1.689 m.)

Fecha: 26 de Diciembre de 2.015

Ruta: Parador de Oroel (1.180 m.)- Collado de las Neveras (1.670 m.)- Cruz de Oroel (1.770 m.)- Collado de las Neveras- Punta Bacials (1.689 m.)- Senda de los lobos- Parador de Oroel (1.180 m.).

Accesos: Desde Jaca, tomar en la rotonda de la gasolinera la dirección a San Juan de la Peña por el Puerto de Oroel. La carretera discurre con variado curveo durante unos 8 km. Un poco antes de llegar al letrero de Puerto de Oroel, una señal nos marca tomar una pista asfaltada a la izquierda con indicación de parador de Oroel. Tras 3 Km. llegamos al amplio aparcamiento del mismo. Bar, terraza y restaurante.

Horarios:    00:00 h. Aparcamiento del Parador de Oroel.
                   01:00 h. Collado de las neveras
                   01:15 h. Cruz de Oroel. Parada corta.
                   01:25 h. Iniciamos el descenso.
                   01:40 h. Collado de las neveras.
                   02:20 h. Punta Bacials. Parada breve.
                   02:30 h. Hito de inicio de la senda de los lobos.
                   03:05 h. Carretera de Oroel.
                   03:15 h. Parador de Oroel.

Desniveles: 700 metros acumulados en ascenso y los mismos en descenso.

Dificultad: Fácil recorrido que permite alejarse un poco (en el descenso) de la concurrida senda de ascenso a la Cruz de Oroel. El único punto a tener en cuenta es encontrar el hito que señala el inicio del descenso por la senda de los lobos. Creo que merece la colocación de un poste señalizador.

Otra vez por la Peña Oroel, montaña siempre interesante.

Ruta que quiere parecer una circular recorriendo la parte superior de la alargada Peña. En rojo el ascenso "normal" a la cruz y en amarillo la variante a la Punta Bacials u Oroel Este. El descenso desde esta punta hacia la carretera es la llamada senda de los lobos.

Partimos desde el aparcamiento del Parador de Oroel. Son las 08:30 h de un día festivo y no hay ni un solo coche. Increíble. Llego andando pues he salido desde Barós, aunque la reseña la concreto desde este aparcamiento como punto de salida-llegada.

Algunos carteles y paneles en este punto. Algunos informan más que otros. Este, en concreto, poco.

La senda se inicia con unas claras señales.

Sendero claro y trabajado. Fácil de transitar aunque no se lleve mapa. No tiene pérdida.

El pasado año una gran nevada con mucho viento derribó en toda la comarca infinidad de árboles que se cruzaron en los caminos. Aquí ya entró hace tiempo la motosierra para despejar el nuestro.

Cuando un recorrido se realiza en numerosas ocasiones terminas tomando algunas referencias. Este de Oroel tiene las suyas. A los 10 minutos de la salida desde el aparcamiento, entramos en un tramo horizontal y sin pendiente. Tramo que nos costará 3 ó 4 minutos. Terminado este tramo plano, la primera curva a derecha, es la curva 1. El sendero zigzaguea durante 33 curvas, algunas con su número marcado en alguna piedra. La de la foto, con señal "cruz", es la 13. Lo menciono, porque tras los troncos que cierran una salida, parte un sendero de enlace con la "senda de los lobos". Como vamos hacia la cruz, continuamos por la derecha.

Abetos y algunas hayas en el tramo superior de la subida.

El sendero sale del bosque a partir de la curva 33. La salida se hace por una zona con bojes. Desde nuestro camino y entre los bojes, parte a nuestra izquierda una traza algo difusa que en 50 metros nos dejará junto a unos antiguos pozos neveros. En ellos se prensaba la nieve con paja para que fuera cogiendo consistencia de hielo; fuera del invierno se bajaba el hielo formado en mulos hasta Jaca.

Tras este entretenimiento, llegamos a un colladete que nos permite divisar a lo lejos la cruz de Oroel. Dos opciones se nos presentan para continuar. Por la izquierda, la senda más marcada y cómoda. Por la derecha seguimos por la cresta y sin dificultad; el sendero es menos marcado pero permite divisar continuamente la cordillera.

El día no está muy claro, pero se intuye el espectáculo que se divisa.

Desde el Collado hasta la Cruz nos quedan unos 15-20 minutos que a algunos pueden hacerse largos en especial el último repecho.

Si nos apartamos un poco de la senda, podremos disfrutar de los cortados de la cara norte de la Peña Oroel. También hay rutas de funambulistas por esas laderas norte.

Cruz con su hito geodésico. Grandes vistas del Pirineo. Recomiendo subir unos prismáticos y si el día no es ventoso, pasar un buen rato. Podremos divisar desde el Pirineo Navarro hasta las Maladetas es decir todo el Pirineo Aragonés.


Abajo Jaca.

Y con zoom Collarada y a su derecha el Collaradeta.

También con zoom el aparcamiento y Parador de Oroel. Ya se ven algunos vehículos.

Desde la Cruz la Punta Bacials, al otro extremo de esta montaña y hacia donde me dirijo.

Ahora los cortados a la izquierda. Espectaculares siempre.

Dejo a un colega que ha llegado corriendo.

Y otros que van llegando a la Cruz.

El prepirineo hacia el Sur. ¡Qué desconocidos y fascinantes son estos montes de Guara, Riglos, Rueba etc.!.

Llegando al Collado con su poste señalizador y el desvío para tomar la senda que lleva al Bacials.


Pasamos otra vez por los pozos neveros pero en esta ocasión desde la altura.

Sendero menos marcado que la ancha senda de la subida a la Cruz. Ahora navegamos entre los erizones.

Y la cruz va quedando atrás.

La senda discurre predominantemente por la ladera Sur o próxima a la cresta. En un momento una vista hacia el pueblo de Ulle.

Con paciencia nos aproximamos al siguiente objetivo. Curioso el contraste entre la espesa vegetación de la cara norte y las despejadas laderas de la sur.

En un momento en el que el sendero que traemos desaparece y la ladera se torna ascendente, veremos un pequeño hito que supone el arranque de la "senda de los lobos" que seguiré en la bajada. Valdría la pena señalizar con un poste este punto clave para tomar el sendero.

Unos pocos minutos y llegamos a la alomada cima de la Punta Bacials. Hito de piedras.


En la lejanía la Cruz. Hemos tardado sobre una hora o un poco menos para el recorrido desde la Cruz al Bacials.

Algunas montañas emblemáticas entre la neblina.

Y otra vez la Cruz que seguro que tendrá hoy bastantes visitas.

Inicio el descenso y marco en la foto el punto aproximado del inicio de la senda de los lobos.

Nueva imagen del triste hito que no anima demasiado y más si el sendero vemos que se adentra estrecho entre los bojes y toma un tramito algo pendiente y deslizante con la humedad de hoy.

Después de un trecho un poco empinado, la Senda de los Lobos discurre en esta primera parte con inclinación media y siempre en dirección Oeste. Me cruzo con algún grupeto en su ascenso.

Contrasta el zigzagueo de la ruta normal a la Cruz con esta senda que apenas tiene ninguna zeta. Nos encontraremos al cabo de los minutos con un enorme tronco cruzado sobre el camino. En lugar de cortarlo, se ha preparado una pisa y colocado una barra de hierro para superarlo. Lo indico pues unos metros después llegaremos a un cruce de sendas.

Si tomamos la de la izquierda, en unos 20 minutos llegaremos a la famosa curva 13 de la subida a la Cruz y que he señalado al comienzo de la reseña. En amarillo continúa la senda de los lobos que a partir de aquí toma un tramo con fuerte pendiente.

La fuerte pendiente se templa cuando nos aproximamos a la pista forestal de Oroel.

Nuestra senda llega a la pista. Si la cruzamos y continuamos por el sendero que se ve enfrente, llegaríamos a la localidad de Barós, punto de mi salida de hoy, pero tomaremos la pista hacia la izquierda, dirección al Parador de Oroel.

Desde la pista me giro y tomo esta fotografía donde se aprecia una cruz amarillo-blanco en el árbol de la derecha. Este será la referencia para tomar la senda de los lobos desde la pista.

Diez minutos por la pista asfaltada y se llega al aparcamiento del Parador, ahora repleto de coches.
Bonito recorrido interesante especialmente en días despejados en los que podamos disfrutar de la visión de las altas montañas de la divisoria pirenaica.

jueves, 14 de enero de 2016

Panorámica 110: Peña Oroel

Como emblemática montaña junto a Jaca, siempre resulta agradable recorrer alguno de sus senderos y en especial cuando el mal tiempo y las nubes cierran por el Norte la cordillera.
Con una cima principal al Oeste en la Cruz de Oroel, su alargada forma nos lleva también al extremo Este, donde una cota poco conocida, la llamada Punta Bacials, remata el cresterío.
Un sendero por la cresta comunica las dos cumbres.
En la panorámica remarco (aproximadamente):
       - En amarillo la ascensión  habitual a la Cruz desde el Parador de Oroel.
       - En rojo el cresteo hasta la Punta Bacials.
       - En blanco la Senda de los Lobos que lleva directamente al Bacials.
       - En verde un enlace entre la Senda de los Lobos y la ruta normal.

viernes, 8 de enero de 2016

Pico Collarada (2.886 m.) y Collaradeta (2.729 m.)

Fecha: 30 de Diciembre de 2.015

Ruta: Refugio de la Espata (1.650 m.)-Paso Abete (2.470 m.)- Collado de Ip (2.567 m.)- Collarada (2.886 m.)- Collado de Ip (2.567 m.)- Collado Collaradeta (2.673 m.)- Collaradeta (2.729 m.)- Collado Collaradeta- Paso Abete- Refugio de la Espata.

Accesos: Desde Villanúa tomar la conocida pista de Collarada. pista de tierra en mejor o peor estado según épocas del año. A los 1.200 metros en un cruce tomamos el ramal izquierdo que pasa por una barrera (permiso necesario). Seguir la pista durante unos 20 minutos hasta que en una curva a izquierda, veremos un pino característico con unos paneles y una mesa de merendero. Pararemos allí pues el Refugio se encuentra a escasos metros aunque en ese momento no lo veamos.

Horarios:    00:00 h. Iniciamos la marcha desde el aparcamiento.
                   00:20 h. Zona de pequeña trepa junto a una placa de recuerdo.
                   01:55 h. Paso Abete.
                   02:20 h. Collado de Ip.
                   03:15 h. Cima de Collarada. Parada y fotos.
                   03:40 h. Iniciamos el descenso.
                   04:15 h. Collado de Ip.
                   05:15 h. Cima de Collaradeta. Breve parada.
                   05:30 h. Inicio del descenso.
                   06:05 h. Paso Abete, parada y comida.
                   06:20 h. Reiniciamos el descenso.
                   07:25 h. Llegada al aparcamiento.

Desniveles: Acumulados en el recorrido 1.450 metros en ascenso y los mismos en descenso.

Dificultad: En invierno las condiciones del terreno condicionan mucho el grado de dificultad.
                  Este día encontramos, como ya sabíamos, poca nieve. Intermitente desde los 2.200 metros
                  hasta el Paso Abete desde donde fue continua, aunque en la pedrera final a Collarada
                  también aparecían las piedras.
                  Casquete cimero a Collarada con mediana dificultad con un tramo más vertical con nieve
                  y roca.
                  Desde el Collado de Collaradeta a Collaradeta colocamos crampones con piolet pues
                  esa ladera norteña, aunque es un tramo corto, estaba con nieve bastante dura.

Intensa jornada de montaña aprovechando una visita familiar desde Madrid. Foto de los dos objetivos del día en otras fechas más innivadas.
Ruta en amarillo con llegada a los dos picos y en azul el tramo de descenso hasta el paso Abete.

Llegamos a las 09:00 horas al aparcamiento que está junto al Refugio de la Espata. La pista continúa pero el permiso que saqué hace unos días no autoriza a pasar de este punto. Primera vez que solicito por internet el permiso y primera vez que me piden pagar. Cinco Euros. Los Ayuntamientos espabilan y los paganos a pagar.

Pertrechados también con piolet y crampones (a pesar de la escasez de nieve), partimos por la misma pista dejando a la derecha el Refugio de la Espata.

Apenas 150 metros después, salimos de esta pista principal a una trocha secundaria. En una piedra de este cruce veremos una marca verde-amarilla invitando a tomarla.

Terreno empinado, pero moderado. Nos movemos entre abetos y claros.

Mirando hacia atrás: a la izquierda el Pico de la Espata y a la derecha el Bacún Norte. Desde donde hemos dejado el coche, se puede acceder a los dos con bastante comodidad.

Llevamos unos 15 minutos y la trocha se va transformando en sendero no muy marcado pero que se sigue bien. Hay hitos. Tenemos que salvar un resalte rocoso y el sendero nos va llevando al punto adecuado.

Unos metros antes de la leve trepada por la que sobrepasaremos el resalte, paramos a quitar ropa. Al lado una placa de recuerdo de unos esquiadores navarros arrastrados hace no muchos años por un alud.


Tras la trepada, una cantalera empinada e incomoda que nos hará sudar.

Terminando el cantal una mirada hacia atrás.

Y otra hacia delante con una enorme loma verde que se hace más larga de lo que aparenta. Diseminados por la misma diversas hileras de hitos, pero sólo se trata de tirar hacia arriba.

La noche del 28 al 29 había caído una pequeña nevada y sobre la cota 2.200, comenzamos a pisarla. Capa fina de unos pocos centímetros que se enmarañaba con la hierba y las piedras. Mientras se asciende la loma verde indicada, no se ven ni Collarada ni Collaradeta, así que cuando finalmente aparecen ante nosotros, toca la foto correspondiente. Javier con Collarada.

La loma verde va perdiendo pendiente cuando tenemos a la vista el paso Abete entre las dos cimas.

Aprovechamos los neveros que a estas horas están bastante transitables y evitamos pasar por las rocas que con poca nieve suelen guardar trampas.


Ultimos metros para llegar al Paso Abete.

El paso Abete nos coloca en una planicie sobre la que caen las laderas del un pequeño circo (sin nombre), formado por los picos Collarada, el Fraile y Collaradeta. En la foto a ras de planicie no se aprecia demasiado. Señalo la ruta que tomamos hacia Collarada y que sigue (aproximadamente), el sendero de verano.

Según ganamos altura, el circo se puede apreciar mejor. A la izquierda las laderas de Collaradeta y a la derecha las de Collarada.

Evitamos, a base de remontar, un nevero en el que bajo la capita de nieve nueva persiste la dura y helada nieve de primeros de diciembre. No queremos poner los crampones, de momento. Foto llegando al Collado de Ip y nuestra ruta aproximada a seguir.

En el Collado de Ip, divisamos al Norte el Circo de Ip y abajo, semihelado, el ibón de su mismo nombre.

Seguimos remontando ahora por una ladera pedregosa en la que se intercalan manchas de nieve nueva. Nos da confianza no encontrar a esta altura nieve dura debajo de la nueva. Detrás el Collaradeta que negociaremos más tarde.


En esta pedrera que en verano se recorre por un sendero bastante reconocible, hoy también, parece que la nieve asentada en el mismo nos quiera indicar la ruta. Hasta la base del casquete somital, la ascensión, aunque dura, la hicimos sin problema alguno.

El tramo final del casquete, apenas 100 metros de desnivel, lo superamos con cierta desazón, pues la roca (ahora con más pendiente) se entremezclaba con la nieve. Optamos por ir aprovechando los tramos de roca más o menos limpia de nieve.

Con paciencia y prudencia superamos esos metros para, en un tramo final más suave, dirigirnos a hito de Collarada.

Día genial para unas grandes vistas.

 Cima de Collarada.

Y fotos. Javier con el Midi detrás.

Hacia Vignemale y Monte Perdido.

El Ibón de Ip y el Pirineo.

Algunos detalles con zoom hacia el Oeste.

Villanúa 2.000 metros más abajo.

Los primos.

Hacia el Oeste.

El Vignemale con zoom.

Balaitús.

Iniciamos el descenso después de una buena sesión de fotos. Optamos por seguir nuestras mismas huellas y evitar otras aventuras. Con paciencia pasamos este tramo empinado y delicado.

Bajando al Collado de Ip, se ven nuestras huellas en este tramo, el más incómodo de la ascensión.

De vez en cuando paramos para recrearnos con el paisaje que nos proporciona este bonito día.

Ya en la pedrera de bajada, algo más relajados.

Desde las proximidades del Collado de Ip, la trazada que seguiremos hacia Collaradeta. Se trata de no perder demasiada altura. En rojo la vuelta hacia el Paso Abete.

Fotografía en el Collado entre el Fraile y Collaradeta.  Justo detrás, Peña Nebera.

Y Javier con nuestra traza a Collarada.

Poco queda para llegar a Collaradeta, pero la orientación Norte de la pala que debemos pasar en diagonal, nos lleva a poner los crampones y sacar el piolet. Son pocos metros, pero no vale la pena arriesgar.

Nuestro recorrido desde el Collado de Ip.

Mirando desde aquí, parece complicado el ascenso a Collarada. No lo es tanto.

En la cima de Collaradeta, vista a Monte Perdido.

Javier en el hito cimero ajustando un crampón peleón.

Fotos rápidas, pues no habíamos comido, eran las 14:30 y hacia un vientecillo más bien frío.

Buscamos rápido el abrigo del paso Abete, donde esperamos que el aire no esté presente y el sol nos temple un poco.


No hemos visto a nadie en todo el día. En Collarada vimos huellas de, posiblemente, el día anterior. En Collaradeta, dejamos las primeras.


Tras ligero almuerzo, seguimos el descenso desde el Paso Abete. Aunque hacía sol, el horario iba haciendo que la temperatura fuera bajando.

En un momento, nos vimos sorprendidos por el vuelo de un gran buitre. Cuando se acercó en varias pasadas, comprobamos que no era buitre sino un quebrantahuesos. No es inusual ver alguno en esta zona de Collarada, la Espata o Bacunes.

La mancha negra en el pico son unas plumas "Gypaetus barbatus". Fijarse también en la forma de la cola.

Fácilmente distinguible del buitre común o leonado, pueden llegar a tener envergaduras  semejantes (el buitre algo mayor), pero el buitre tiene mayor peso. La foto es de un buitre común.

Después de este rato de distracción, dirigimos la última mirada hacia nuestras montañas ascendidas y tomamos decidido camino hacia la civilización.


Antes pasaremos por la incómoda pedrera de la mañana.

Y por el destrepe del resalte rocoso.

Y finalmente vamos llegando con satisfacción al aparcamiento solitario. Las piernas cansadas, pero el ánimo pleno. ¡ Qué bonito día de montaña!.