martes, 15 de octubre de 2019

Collarada (2.886 m.). Desde Refugio de la Espata

Fecha:  25 de Septiembre de 2.019

Ruta:  Aparcamiento del Refugio de La Espata (1.680 m.)- Paso de Abete (2.470 m.)- Collado de Ip (2.570 m.)- Collarada (2.886 m.). El Regreso por la misma ruta.

Accesos: Hay que llegar a la localidad de Villanúa en el Valle del Aragón. Junto al centro de interpretación de la Cueva de las Güixas salvamos con vehículo el puente sobre el Barranco de la Espata y tomamos la calle que asciende paralela al torrente. Después de unos 400 metros la calle gira a la izquierda y pasa de nuevo sobre el barranco de la Espata transformándose de calle en una pista de tierra. Es la pista de Collarada. La seguimos siempre en ascenso y desechando cualquier desvío secundario. Llegamos a una barrera que aunque está siempre levantada es el punto límite para continuar con vehículo sin permiso. Si queremos continuar hasta el Refugio, habremos sacado el permiso en el Ayuntamiento de Villanúa o por la web del mismo (5€). Siguiendo la pista varios km., alcanzamos la zona del Refugio de la Espata donde aparcamos.

Horarios: 00:00 h. Salimos del aparcamiento junto al Refugio de La Espata.
                00:25 h. Llegamos al paso obligado. Hay una cuerda como pasamanos.
                02:15 h. Paso de Abete.
                02:30 h. Collado de Ip.
                03:10 h. Cima de Collarada. Parada y almuerzo.
                04:10 h. Inicio del descenso.
                07:00 h. Final de la actividad. El descenso lo hicimos bastante lentos.

Desniveles:  Acumulados 1.210 metros en ascenso y los mismos en descenso para una distancia total recorrida de 9,4 km.

Dificultad:   Sin nieve, como hoy, Fácil recorrido con la salvedad de que en el casquete cimero habrá que apoyar las manos en algún momento.

Foto con la parte alta de Collarada. Ascenderemos por esta misma cara Este.

La ruta en amarillo.


Mucho personal hoy en el Grupo  Turbodiésel. Somos 23. Aparcamos cerca del Refugio de la Espata junto a un árbol característico que tiene a su pie una mesa de madera.

Iniciamos la ruta siguiendo la pista y vemos de inmediato a nuestra derecha el refugio. A la derecha del árbol existe un abrevadero con fuente de agua fresca y limpia.

No habremos recorrido ni 200 metros por la pista y dos hitos nos invitan a dejarla y tomar una trocha de saca de madera.

Abajo se ven los coches.


La trocha se transforma en sendero que toma pronto una pendiente pronunciada.

Y se dirige a un paso clave para salvar la muralla que cierra el acceso a la parte superior de la montaña.

A ratos el grupo se estira.

Las dos fotos siguientes son del paso clave, que no ofrece dificultad. Hay una cuerda que hoy se veía bien anclada y asegurada. Desde abajo.

Desde arriba.

Tras los árboles el Pico La Espata.

De inmediato la senda, que ofrece algunas marcas de pintura amarillo y verde, entra en una penosa cascajera o pedrera.


Que salvaremos con cierto esfuerzo. De pronto termina pasando el sendero a unas laderas herbosas.

Que se abren ofreciéndonos un entorno completamente distinto. En primer plano un hito con poste. Veremos varios en nuestra continuación, aunque bastante espaciados. Entre ellos hitos más pequeños.

A la derecha en el círculo hay otro poste.

La ladera que abordamos tiene notable pendiente, pero se puede seguir casi por cualquier lado. También hay hitos frecuentes. El grupo se desparrama buscando cada cual su ascenso más cómodo. En la foto una mirada hacia abajo.

En la lejanía comienza a asomar Peña Oroel.

Y más próximos.

Hasta que no estemos a unos 2.200 metros de altura no veremos por primera vez el objetivo del día: Collarada a la izquierda y Collaradeta o Pequeño Collarada a la derecha. Hito.

La ladera pierde pendiente a los 2.400 metros.

Y optamos por hacer una parada de reagrupamiento general.


Aprovecharemos para parar en las piedras que se ven delante en un tramo en ligero descenso y al abrigo del viento. En negro el Paso de Abete (2.470 m.)

La parada bajo Collarada. Algunos frutos secos y poco más.

Continuamos hacia el paso al que se accede por otra pequeña cantalera. En la foto está marcada por la separación entre la roca blanca y la roja bajo el Paso Abete..

El Paso justo delante y todavía en sombra.

El Paso da acceso a una especie de cubeta entre los Picos Collarada y Collaradeta con la típica forma de ibón seco. Continuamos hacia el Collado de Ip por sendero que va ganando altura por la derecha.

Una mirada atrás.

Vamos llegando al Collado a pleno sol y con la vista puesta en el laderón que tenemos delante para alcanzar la cima de Collarada.

Nueva vista atrás con Collaradeta y el Paso Abete a la derecha.

Collado de Ip. Al otro lado el Ibón de Ip. Desde el Collado se puede descender hacia aquel.

La ladera siguiente se va presentando menos fiera que cuando la veíamos de más lejos. Existe caminillo. Hay que remontar para alcanzar la base del casquete somital de claro color blanco.

Abajo vamos dejando el Collado de Ip y nos aparecen nuevas montañas.

Hacia arriba sin descanso.

No sin esfuerzo llegamos a la base del casquete calizo.

Iremos buscando ahora los hitos que nos facilitarás su superación. En algún momento deberemos apoyar las manos para progresar, pero no encontraremos dificultad especial.



Terminamos la zona más agreste y de nuevo encontramos caminillo.

Para hacer los últimos metros a cima.

A la que llegamos con nubosidad en la frontera.


Panorámica desde la cima. No reseño las cimas que están reflejadas en la panorámica de la anterior entrada al blog.

Foto en compañía de Luis.

Algunas nubes cierran el horizonte. Eso no impide que disfrutemos de buenas vistas  e identifiquemos las montañas.

Panorámica hacia el Sur con Villanúa en el centro.

Zoom. Vignemale.

Contemplación. Chema que visitaba por primera vez Collarada.

Oroel.

Villanúa.

Punta Escarra altiva y atrayente.

La Pala de Ip de apariencia bondadosa.

Picos del Infierno con zoom.

Parte del grupo en la foto de cima.

Como sopla un vientecillo algo molesto, descendemos unos metros hasta encontrar una zona menos batida para almorzar.

Donde nos aplicamos convenientemente con el almuerzo y los postres.

La almorzada no fue corta, pero hay que descender y lo hacemos con cuidado en los primeros metros.

En especial en no tirar piedras pues el grupo es numeroso  y las piedras pueden elegir blanco.

¡Vaya paisaje!.

Punto donde termina la zona del casquete blanco.

Y después cantalera fácil pero resbaladiza.

En el Collado de Ip una vez terminada la zona más incómoda.

Desde aquí ya sólo queda descender por nuestros propios pasos en busca del aparcamiento de La Espata.

Última vista atrás hacia Collarada y despedida de la misma hasta la próxima visita, que espero que la haya.