miércoles, 16 de agosto de 2017

Ferrata Suela de la Zapatilla (2.252 m.). Candanchú

Fecha: 12 de Agosto de 2.017

Ruta: Aparcamiento de Candanchú (1.560 m.)- Caseta de Carabineros- Cono del Tubo de La Zapatilla. Inicio de la ferrata (1.900 m.)- Chimenea oculta (2.090 m.) Cima de la Zapatilla Norte (2.230 m.)- Collado del tubo de la Zapatilla (2.140 m.)- Collado de Tortiellas (1.950 m.)- Candanchú (1.560 m.).

Accesos: Sólo se trata de llegar desde Jaca hasta la Estación de Esquí de Candanchú. Aquí nos dirigimos al amplio aparcamiento de pistas donde aparcamos al fondo del mismo.

Horarios:  Ruta que se puede hacer en una bonita mañanera.

                   00:00 h. Salimos desde el aparcamiento de Candanchú.
                   00:55 h. Llegamos al inicio de la ferrata. Parada para equiparnos.
                   01:05 h. Iniciamos el primer tramo.
                   01:25 h. Final del primer tramo continuamos por zona de camino (blanco en la foto).
                   01:50 h. Llegamos a la chimenea oculta.
                   02:05 h. Salida de la chimenea a la suela.
                   02:35 h. Final de la suela y llegada a la cima de la Zapatilla. Parada.
                   03:00 h. Iniciamos el descenso por tramo con sirga.
                   03:15 h. Collado del Tubo de la Zapatilla.
                   03:30 h. Collado de Tortiellas.
                   04:10 h. Llegada al aparcamiento.
      Grupo de 8 personas que hace algo más lenta la progresión, aunque todos habituados a estas rutas.

Desniveles:  Hoy no era un día para preocuparse de desniveles, aunque hicimos sobre los 700 metros en ascenso y en descenso.

Dificultad:  No me atrevo a señalar un grado de dificultad. Se trata de una vía que requiere equipamiento (casco, arnés y disipador). Dentro del mundo de las ferratas sería de las llamadas fáciles, aunque no es una ferrata al uso, pues el único equipamiento es la sirga que hace de línea de vida. Nos movemos por terreno expuesto. En la chimenea que es el tramo de mayor dificultad, existe además de la línea de vida una cadena para traccionar y dos grapas. Eso es todo.
                  
La vista frontal de la suela de la Zapatilla impone, aunque luego veremos que no es para tanto.

En amarillo la ruta asegurada y en naranja la aproximación y la vuelta.

Salimos del aparcamiento en un bellísimo día de verano. Tomamos la pista que se dirige hacia la rinconada.

No tendremos dudas en un día despejado, pues el itinerario es plenamente intuitivo. Hacia la parte alta del cono de deyección del tubo de la Zapatilla.
Abandonaremos la pista cuando ya no nos guíe en nuestra dirección y pasamos junto a una fuente que aprovecha alguno para avituallar de agua.


La temperatura que se mostraba suave al inicio, va subiendo claramente, o es que Chema nos ha metido un ritmo que hace sudar de lo lindo.

La pendiente herbosa se empina y tras unos minutos entramos en la pedrera del cono del Tubo de la Zapatilla.

La fauna nos saluda. No llevamos a nadie por delante.

El pedregal del cono es de los de pelearse. Fuerte pendiente y un pasito para arriba y otro para atrás.


Finalmente tras casi una hora desde la salida llegamos al arranque de la vía. Una placa metálica (flecha roja) marca el inicio. La placa dice que esta vía la abrió Ursi Abajo en 1.965 y que recientemente se ha reequipado con diversas colaboraciones entre ellas de las unidades militares de montaña.

Como se ve no se da la denominación de Ferrata sino de Ruta asegurada.

Nos preparamos con el equipamiento de seguridad.

E iniciamos el ascenso. Primer tramo algo vertical pero con buenas presas y apoyos.


Al tratarse de una especie de diedro o chimenea, no ofrece sensación de vacío.

La sirga de vida, la usamos solo como seguro con el sistema de disipadores. La trepada es natural.

Cuando se sale de esos primeros metros, la vía pierde algo de verticalidad, pero iniciamos unos flanqueos en los que los abismos aparecen a nuestra derecha.



Entretanto echamos alguna mirada hacia Candanchú.
 
Poco después la vía se amansa y con las debidas precauciones progresamos sin mayores dificultades. 
 
Finalmente tomamos los últimos metros para salir de este primer tramo y la sirga nos conduce por unas placas y acanaladuras fáciles. Como la sirga es nuestra guía no tendremos dudas del itinerario.



Quizás sean las fotos más espectaculares que la propia dificultad, pero no debemos bajar la guardia en ningún momento.

Terminamos este primer tramo de la ferrata en unos 20 minutos. Hacemos una paradiña para reagruparnos y continuamos andando por una zona de transición.

En esta zona encontraremos abundantes hitos, pues por su nula dificultad no hay sirga (evidentemente).

Buscamos la chimenea que nos dará el acceso a la suela.
 
Un nuevo pedregal nos lleva a su base. El día sigue espectacular y de vez en cuando paramos para contemplar el bello horizonte.




Situados en el inicio de la chimenea, comprobamos que además de la sirga que hace de seguridad, hay tramos de cadena que nos pueden ayudar en nuestra progresión en la chimenea.

Serán unos 20 metros verticales y bastante encerrados.



Presenta dos escalones a salvar. Con paciencia y habilidad todo el grupo los va superando. Sin asustarse de algunas figurillas de plástico que encontramos pegadas a la roca.


El segundo escalón es el más incómodo pues la chimenea se estrecha y la mochila molesta bastante.

No obstante cuando estamos terminando de superarlo, veremos dos grapas rojas que nos ayudarán a salir del paso. Marcadas en blanco en la foto.

Un rellano nos permite reagruparnos y cambiar impresiones

 
Antes de salir por terreno franco a la suela de la Zapatilla por una boca de la chimenea. En el rellano anterior hay un sistema de anclaje que nos puede permitir asegurar la subida de la chimenea.


Impresionante la salida con Candanchú y las montañas del entorno a la vista.


Justo a dos metros de la salida, tomamos nuevamente la sirga de seguridad. El terreno no es difícil, pero obliga a mantenerse en guardia.



La blanca caliza de la suela agarra de maravilla y se puede transitar muy fácilmente en adherencia.


A mitad de suela, encontraremos un tramo en el que nos moveremos perfectamente andando. La sirga siempre presente.


Unos últimos metros y llegaremos a la punta de la Zapatilla.

La suela que desde Candanchú se ve lisa, es en realidad una placa bastante tumbada con numerosas fisuras y canaletas.



Últimos metros de suela.

Nos felicitamos por el agradable recorrido. Ninguna incidencia.

Foto en la Zapatilla Norte: Toño, Rafa. Sara, Chema, Carlos, Gustavo y Marisa. Falta uno.

Ahora a la izquierda.

Durante unos minutos disfrutamos del entorno de este espectacular día de verano. Abajo Candanchú, nuestro punto de partida y final.

Hacia la Canal de Izas.

Pero sólo hemos hecho la mitad del trayecto, queda regresar hasta el aparcamiento, y todavía tenemos un tramo ferrao. Unos hitos en el cordal a pocos metros de la cima, nos invitan a descender hacia la izquierda, hasta una sirga que se ve claramente.

A partir de aquí, la sirga nos acompañará hasta el collado que da entrada al Tubo de la Zapatilla.


El terreno no es difícil, pero no es demasiado estable. Abundan las piedras deslizantes y la pendiente es importante.

 
Casi al final y pocos metros antes de llegar al cuello del Tubo, encontraremos el tramo más enredado, pero no peligroso. 

Seguimos asegurados a nuestra sirga.




En el collado del Tubo, hacemos una parada y nos quitamos los aperos de la ferrata, pues aquí han terminado las dificultades. Ahora se trata de regresar por las pistas de la Estación de Esquí hasta la base de la Estación.

Atravesamos el Paso o Collado de Tortiellas y seguimos a nuestro antojo por las pistas.

Mirando a la suela distinguimos movimiento.

Vemos dos o tres personas en el recorrido de la ferrata.



Sin más llegamos a la base de la estación en amena conversación sobre los detalles de esta bonita y curiosa ruta.